El Modus Vivendi y las relaciones entre el Ecuador y la Santa Sede
Resumen
La relación entre Ecuador y la Santa Sede ha transitado por tres etapas fundamentales definidas por el control administrativo de la Iglesia. Durante la Colonia, rigió el Patronato de Indias, que otorgaba a la Corona española la facultad de fundar templos y nominar autoridades eclesiásticas. Tras la Independencia, la Gran Colombia y las primeras décadas de la República mantuvieron este sistema mediante la Ley de Patronato de 1824, donde el Estado ecuatoriano asumió la protección de la Iglesia y la designación de clérigos como una atribución presidencial, consolidando un Estado confesional.
El panorama cambió en 1862 con el gobierno de Gabriel García Moreno, quien suscribió el Concordato, un tratado que devolvió al Papa la potestad administrativa de la Iglesia, aunque permitía al Presidente proponer ternas para obispados. Este acuerdo garantizaba la religión católica como oficial y la educación basada en su doctrina. Sin embargo, la Revolución Liberal de 1895 rompió este esquema al buscar la implantación del Estado laico. La Ley de Patronato de 1899 marcó la separación Iglesia-Estado, derivando en una ruptura diplomática que solo se superó en 1937 con la firma del Modus Vivendi. Este último instrumento jurídico permitió restablecer los vínculos diplomáticos y normalizar la convivencia entre el poder civil y el eclesiástico en el marco de la modernidad laica.
Palabras clave
Modus Vivendi, Patronato de Indias, Concordato, Estado laico, Relaciones diplomáticas, Revolución Liberal