El directorio frente a los deberes de control y vigilancia en la empresa y la probabilidad de conocimiento sobre la producción del resultado. ¿El dolo como conocimiento para imputar la infracción de un deber?
Resumen
Esta investigación analiza la responsabilidad penal y organizativa de los directorios dentro de entramados empresariales complejos en el contexto de la moderna "sociedad de riesgos". El autor cuestiona la tendencia de los órganos de alta jerarquía a adoptar decisiones de forma mecánica, ignorando su deber de actualizar conocimientos sobre los riesgos inherentes a la actividad comercial. Esta actitud de "deliberada indiferencia" conlleva la omisión de deberes especiales de control y vigilancia sobre los subordinados, incluso cuando existen indicios de que las tareas delegadas se desvían hacia fines ilícitos.
El estudio sostiene que los directores, como depositarios de una fuente de peligro, tienen la obligación jurídica de controlar los riesgos que emanan de su esfera de organización para evitar daños a bienes jurídicos ajenos, concepto denominado responsabilidad por el estado de cosas. Bajo una óptica funcionalista, se analiza si la conducta de los directivos constituye un dato objetivo para la atribución de responsabilidad o si, por el contrario, debe excluirse la imputación mediante la aplicación del principio de confianza y la delimitación de roles. Finalmente, el texto destaca la necesidad de que la empresa moderna actúe como un "ciudadano responsable", superando la "irresponsabilidad organizada" y adoptando modelos de desarrollo que neutralicen los peligros previsibles antes de que se materialicen en resultados lesivos.
Palabras clave
Sociedad de riesgos, Deber de vigilancia, Criminalidad empresarial, Directorio